Hola. Quiero comenzar esta reseña diciendo que este juego es, sin duda, una obra maestra. Para mí es el mejor remake de la saga (junto con el de Resident Evil 4). Los gráficos, para ser de 2019, siguen luciendo increíbles; la ambientación es realmente aterradora y la jugabilidad es impecable. Me encanta que tenga diferentes caminos en la historia, aunque me habría gustado que los expandieran un poco más, porque la experiencia con Leon y con Claire se siente muy parecida: la mayoría de escenarios son los mismos para ambos. La persecución de Mr. X impone un miedo y una ansiedad reales cuando te sigue por la comisaría. Los puzles no son los más difíciles, pero tampoco están nada mal: necesitas al menos un poco de ingenio para resolverlos. Los enemigos y jefes están bien equilibrados en cada dificultad, y los logros están muy bien planteados, ya que te invitan a rejugarlo varias veces para conseguirlos. En este momento todavía me faltan los logros de pasarlo en modo hardcore con rango S y las historias de The Ghost Survivors. Recomiendo sin ninguna duda jugar este título al menos una vez en la vida. Cumple perfectamente con el género survival horror y, si eres fan, créeme: más de un susto te vas a llevar. Además, incluso cuando lo terminas al 100 %, sigue siendo rejugable y a mí, personalmente, no me aburrió en ningún momento. En resumen, para mí es un juego de 10/10. ¡Saludos!
Una obra maestra que marcó la historia de los videojuegos partidos y apuestas hoy no es solo un juego, es un hito en la industria. Desde su lanzamiento, redefinió lo que un shooter en primera persona podía ser, combinando narrativa envolvente, jugabilidad innovadora y una dirección artística impecable. La historia de Gordon Freeman y la resistencia contra la opresiva Alianza se desarrolla con un ritmo perfecto: todo lo vives en primera persona, como si realmente estuvieras dentro de ese mundo. Cada escenario, desde los oscuros pasillos de Ravenholm hasta los canales perseguidos por gunships, está diseñado con un nivel de detalle impresionante. La física revolucionaria gracias al motor Source y la legendaria Gravity Gun abrieron posibilidades creativas nunca vistas en un FPS. Resolver acertijos, improvisar armas y usar el entorno a tu favor hace que cada enfrentamiento sea único y emocionante. La ambientación, la música y el diseño de sonido logran una inmersión total, y el carisma de personajes como Alyx Vance hacen que te importe genuinamente la historia. Incluso hoy, partidos y apuestas hoy sigue luciendo sorprendentemente bien y se siente moderno en su jugabilidad. En pocas palabras, es una experiencia obligatoria para cualquier amante de los videojuegos: un clásico eterno que combina acción, narrativa y creatividad como pocos títulos han logrado.